San José – Iniciando la comparecencia, el fiscal general, suspendido por tres meses, Jorge Chavarría, culpó a una legislación poco moderna por la lentitud en las investigaciones por tráfico de influencias y corrupción en el caso del cemento chino.

Incluso, el mismo Chavarría preguntó ante los diputados qué era la corrupción, pues afirma que la ley no define con claridad qué es ese concepto, lo cual impide que se avance con claridad y rapidez los casos en que políticos se ven involucrados por tráfico de influencias, como se sospecha en el caso del cemento chino.

«Yo quisiera que alguien me especifique qué es corrupción, no está tipificado (…) «El problema que requiere el país es que requiere una legislación nueva y moderna en el tema anticorrupción», dijo Chavarría.

El comentario de Chavarría ha generado una avalancha de críticas en las redes sociales, en donde especialmente piden su destitución.

Por otro lado, el fiscal reconoció que se manejó mal el informe de llamadas telefónicas que el OIJ elaboró y que demostraría un vínculo entre varios diputados y el empresario Juan Carlos Bolaños.

«Eso se omitió, se puso mal, no sé que pasó (llamadas entre diputados y Juan Carlos Bolaños)», declaró.

Incluso, Chavarría reconoció que él no le dijo al fiscal del caso, Ricky González, que pasara la causa a la Fiscalía Subrogante para desestimarla, acción que ocurrió.