Redacción – Una doble tragedia en Filipinas convirtió está Navidad en la más difícil para ese país luego del paso de una tormenta tropical y un incendio en un centro comercial que dejaron más de 170 muertos.

Al menos 133 personas han muerto y decenas más se encuentran desaparecidas debido a deslaves e inundaciones causados por el poderoso tifón Tembin, tras su paso por el sur del archipiélago de Filipinas, confirmaron autoridades en la isla de Mindanao.

En Tubod, el río se desbordó y arrasó a la mayoría de las casas. “Ya no hay nada allí, desapareció”, indicó este sábado la policía local, y agregó que “una buena parte de las víctimas mortales se encontraba en esa localidad, mientras que Piagapo vive una situación similar”.

Las ciudades de Tubod y Piagapo, en el oeste de Mindanao, son las más afectadas por las repentinas inundaciones y deslizamientos de lodo que provocó el fenómeno meteorológico, con vientos de hasta 80 kilómetros por hora.

La policía confirmó el deceso de al menos 133 personas, pero admitió que aún trata de verificar informes de otras aldeas sepultadas por aludes de lodo y de contabilizar a los residentes desaparecidos, “tareas que podrían elevar aún más el saldo mortal”, de acuerdo con el sitio de noticias philippinesnews.net.

Alrededor de 12 mil personas se vieron obligadas a dejar sus hogares y se dirigieron hacia terrenos más altos en busca de refugio, señalaron fuentes de la policía filipina; a su vez, informaron que los efectos de Tembin cortaron las líneas de electricidad y de comunicaciones.

Los trabajos de rescate, en los que participan socorristas, soldados, policías y voluntarios, son complicados debido a que las carreteras han quedado bloqueadas por toneladas de lodo y rocas.

Por otro lado, al menos treinta y siete personas podrían haber muerto en un incendio que arrasó un centro comercial que albergaba una oficina de atención telefónica de una multinacional estadounidense, en la ciudad de Davao, en el sur de Filipinas, informaron este domingo las autoridades locales.

Fuera del centro comercial el presidente filipino Rodrigo Duterte, intentaba consolar a las familias congregadas para tener noticias, aunque les aseguró que había «cero» posibilidades de que sus seres queridos todavía estuvieran con vida, indicaron testigos a la AFP.

El fuego comenzó en el centro comercial NCCC, de cuatro pisos, la mañana del sábado y varias personas quedaron atrapadas en su interior, entre otros los trabajadores de una oficina de atención telefónica ubicada en la última planta, dijo a la AFP Ralph Canoy, un agente de policía del distrito.

«El incendio comenzó en el tercer piso, en el que hay productos como telas, muebles de madera y productos plásticos, por lo que el fuego se expandió rápidamente», dijo.

El siniestro logró ser controlado en las primeras horas del domingo pero los rescatistas todavía no han podido entrar en la zona donde se cree que están atrapados los desaparecidos.