Las proyecciones del Banco Central no son para nada alentadoras. AMPrensa.com

Redacción – Un estudio de la Universidad Nacional (UNA) analiza las situaciones que enfrentaría el país si se da un aumento en las tasas de interés para el segundo semestre del 2018.

De acuerdo con la Revista de Economía y Estadística de Argentina, la tasa de interés es la cantidad que se abona en una unidad de tiempo por cada unidad de capital invertido.

Los motivos que llevarían a este aumento son de «naturaleza diversa», según la institución. Como una causa de peso relevante, está  la situación fiscal.

«A junio 2018, el déficit financiero del Gobierno Central fue de ₡993.55,0 millones, un 2,8% del PIB) en estado irresuelto (aún en discusión legislativa), que conlleva a la presión de tasas por el proceso de financiamiento interno que realiza el Gobierno Central (según datos de la Dirección de Crédito Público del Ministerio de Hacienda, de enero a junio ha sido de ₡ 993.250,7 millones) para cumplir con sus obligaciones financieras», dice el informe de la UNA.

Otro factor relevante es el comportamiento de las tasas de interés internacionales como referencia para la economía costarricense.

El resultado de una evolución más robusta del mercado laboral, de un crecimiento económico más consolidado y con una inflación ajustada al objetivo de mediano plazo del 2% en los Estados Unidos, el mes pasado su banco central aumentó en 25 puntos base la tasa de fondos federales para ubicarla en el rango de 1,75% – 2,00%.

Según su informe, el comportamiento de la política monetaria mostrado al final del primer cuatrimestre 2018, que se caracterizó por el incremento de la Tasa de Política Monetaria (TPM), la cual pasó de 4,75% a 5%.

Lo anterior, cuantitativamente, es un ritmo menor de decisiones de cambio por la Junta de Directiva del Banco Central y tiene como objetivo para cumplir con las metas de política monetaria.

Es posible que este modificación impacte al alza las tasas de interés de la economía en el segundo semestre por el proceso de trasmisión respectivo.

«Aunado a lo anterior está la tendencia al alza, aunque no robusta,  mostrada en los últimos seis meses, por las otras tasas de interés nacionales de referencia, como son la Tasa Básica Pasiva (TBP), que mostró una ruta  casi constante, iniciando en enero 2018 al 5,95%, subió al 6,10% en marzo y volvió al nivel de 5,95% en junio 2018; y la Tasa Efectiva en Dólares, que en enero 2018 era del 2,22%, luego fue del 2,33% en febrero y marzo y finalmente del 2,39% en junio 2018», informó la UNA.

Efecto microeconómico

Disminuirá la capacidad de gasto de los consumidores, es decir, podrían comprar mejos, además que el aumento de la TBP impacta el pago de intereses en las operaciones crediticias de medio millón de personas en aproximado.

También, la producción modifica al alza los costos de producción lo que impacta y compromete la meta de inflación y la inversión que aumenta el costo del dinero en el sistema financiero nacional.

Efecto macroeconómico

Por la correlación entre tasa de interés y crecimiento económico, lo que mantendrá al país algo lejos de su tasa de crecimiento del producto potencial (estimado en un rango de 4,3% – 4,4%), pues de acuerdo a datos del Banco Central, el país está cerca al 3,2% de PIB real, con el consecuente efecto en los niveles de empleo.

La tasa de desempleo se ubicó en 10,3% en el I trimestre 2018 según datos del Instituto Nacional de Encuestas y Censos (INEC) a nivel nacional.

De igual forma, afectaría aún más las finanzas públicas al aumentar el pago por intereses de deuda. Si se recauda menos, se daría un menor dinamismo de la economía.

La conclusión de esta investigación del Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía de la institución, se inclina a que el panorama de esta economía estaría marcado por el comportamiento de la tasa de interés y su efecto sobre la inflación y los rendimientos de la producción de finanzas en el país.

Lo anterior marcaría un punto de cambio de tendencia en el crecimiento y desarrollo económico nacional en el mediano plazo, y cuyas tendencias incidirán en la reformulación de la política económica en la gestión de la Economía del Bicentenario.