• A cuatro familias les ayudarán con pago de alquiler de vivienda

Redacción – Las fuertes lluvias y las inundaciones en Upala ocasionaron que 170 familias necesitaran ayudas del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), entidad que se ha dedicado, en los últimos tres días, a recorrer los barrios del cantón para atender y valorar a las familias en situación de pobreza y afectadas

Fueron los intensos aguaceros de la madrugada del lunes por el paso de las ondas tropicales 11 y 12, provocaron afectaciones importantes, razón por la cual la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) activó su estructura operativa en apoyo al Comité Municipal de Emergencia de la localidad.

Hasta el mediodía de este jueves, la institución contabilizaba 367 familias valoradas, a 170 de ellas se les asignó un beneficio para compra de alimentos, ropa o enseres básicos dañados.


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«A otras cuatro familias se les apoyará con el pago de alquiler temporal de vivienda, pues sus casas fueron severamente afectadas, además, están muy cerca del cauce del río y la recomendación de las autoridades es que las desalojen», informó el IMAS.

El ministro de Desarrollo Humano e Inclusión Social y presidente del IMAS, Juan Luis Bermúdez, visitó este jueves algunas de las comunidades más afectadas en compañía del presidente de la CNE, Alexander Solís y el alcalde de Upala, Juan Bosco Acevedo.

“En una situación de emergencia el deber de las instituciones públicas es generar, lo antes posible y de manera coordinada, el restablecimiento de las condiciones básicas de vida de la población afectada. Para ello, en el IMAS hemos reforzado nuestro equipo en Upala con personal de las oficinas de Guatuso y Ciudad Quesada, lo que nos ha permitido avanzar rápidamente en valoración de las familias de todas las comunidades impactadas por las crecidas de los ríos de los últimos días.” aseguró el ministro Bermúdez.

La atención del IMAS en estos casos buscar apoyar a las familias en situación de pobreza, al ofrecer subsidios para reponer las pérdidas ocurridas durante la emergencia, como alimentos, ropa, enseres básicos o el pago de alquiler para vivienda.