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Neumonía: Vacunas protegen contra aumento de líquido alrededor de sus pulmones

OMS resalta que las vacunas salvan entre dos y tres millones de vidas al año

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  • Personas con mayor afectación por neumonía pueden ser niños pequeños y adultos mayores
  • El 12 de noviembre es el Día Mundial contra la Neumonía

Redacción – Posiblemente usted ha escuchado o le han aplicado la vacuna contra el neumococo, la bacteria que causa la neumonía de origen bacteriano. Las vacunas fueron creadas para combatir diversos virus y enfermedades, entre ellas la neumonía, una infección que provoca inflamación en los pulmones y puede llegar a ser leve o grave.

Algunas de las complicaciones pueden ser aumento del líquido alrededor del pulmón, abscesos, hospitalizaciones y, en los peores casos, la muerte. Por ello, las vacunas son indispensables para prevenirla.

¿Quiénes corren más riesgo de enfermar gravemente? Niños menores de 5 años, adultos mayores, personas con inmunodeficiencia y pacientes con insuficiencia cardiaca o problemas pulmonares crónicos.

Incluso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha indicado que esta es la principal causa individual de mortalidad infantil a nivel mundial.

«Debido a la pandemia por Covid-19, las coberturas (vacunación) han reducido; sin embargo, desde Pfizer instamos a los padres de familia y a la población en general a acudir a los centros de salud a vacunarse contra la neumonía, incluida la neumocócica, con el fin de que puedan producir anticuerpos, fortalecer el sistema inmune y evitar complicaciones», indicó el gerente médico de Pfizer Centroamérica y Caribe (CAC), Marco Vinicio Salazar.

La OMS reporta que las vacunas de todo tipo salvan entre dos y tres millones de vidas anualmente.

En el marco del Día Mundial contra la Neumonía, desde Pfizer consideran que estos fármacos inyectables son una de las soluciones médicas más exitosas y efectivas.

Síntomas

  • Dolor en el pecho al respirar o toser.
  • Fiebre, transpiración y escalofríos.
  • Tos que puede ser con flema.
  • Fatiga y dificultad para respirar.
  • Náuseas, vómito o diarrea.
  • Desorientación y temperatura corporal más baja de lo normal, en el caso de mayores de 65 años.

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