#EnLaMira: Actitud policial y ciudadana reprochables

Artículo de opinión

Minor Araya Salguero

Criminólogo – Especialista SWAT


Cualquier persona puede vestir un uniforme de policía, pero no cualquiera puede desempeñarse como un policía.

El peso de la responsabilidad en el desempeño puede recaer únicamente, en el que viste ese uniforme, en la organización que representa ese uniforme o bien, en ambos actores.

El trabajo de la Policía no es uno fácil; es ciertamente muy complejo. El desempeño en el campo [la calle] es ciego; es decir, el resultado de un correcto o incorrecto desempeño puede influir, fuertemente, en la vida de las personas involucradas sin importar la calidad de sus actores [sospechosos, víctimas, testigos, agentes de policía].

Si bien [en buena teoría] el resultado de todo desempeño policial se espera, no atraer negatividad a su actor principal [el agente de policía], este [resultado] puede resultar hasta nefasto al representante de la Ley.

Un resultado negativo por aquello que mal se hizo, como por aquello que bien se hizo puede ser, perfectamente esperado debido incluso, a una incorrectainterpretaciónde los hechos.


“La brutalidad policial solo es efectiva cuando no se graba en cinta”– Vince Megna –


“Policía municipal patea en la cabeza a joven sentado en el suelo”este es el titular de una nota informativa de AMPrensa. Ahondando en el asunto, aquél [encabezado] gira en torno al desempeño que hacen [el miércoles 19] varios policías municipales de Cartago al tratar de reducir a la impotencia a dos supuestos delincuentes. Tratemos de describir la escena no sin antes mencionar lo que acotó la página Accidentes de Costa Rica:

“Para aclarar esta información, SEGÚN VERSIÓN POLICIAL, se detienen a dos motociclistas que portaban drogas, no andaban licencia y andaban casco “a medias”, en un operativo que se tenía en el centro de Cartago, la moto al percatarse de la presencia policial irrumpe contra vía varias ocasiones cuando intentaban esconderse en el puesto de “Súper Baterías” (…) los policías lo interceptaron, al momento del arribo de los motorizados los ocupantes de la moto sin licencia y con drogas, se ponen agresivos y es ahí cuando los oficiales hacen uso de la fuerza aun cuando se le dieron instrucciones de que se clamaran (sic) los delincuentes hicieron caso omiso.”.

Hasta acá, mucho queda claro. Describamos aún más este caso:

1- Ambiente.Un local pequeño, con acceso libre y amplio al área de aparcamiento con capacidad limitada [tal vez a cinco autos]. El local colinda con vías en dos de sus costados. La propiedad es perfectamente accesible.

2- Agentes [Policía].Inicialmente dos agentes municipales en escena. El agente 1, Tomando del cuello a un sospechoso, forcejeando con éste sin mayores resultados. No tiene la capacidad, por sí mismo, de dominar a su delgado objetivo. El agente 2. Caminando, de allá para acá, tratando de comunicarse radialmente, confuso, temeroso, sin saber qué hacer cuando tiene a otro sospechoso sentado sobre el piso, “a la libre” reclamando a su antojo. El agente 3. Ingresa intempestivamente en la escena, golpeando la cabeza del sospechoso que, sentado en el suelo, a vista y paciencia del Agente 2, saca un teléfono que sostiene en su mano. Una fuerte patada del Agente 3 impacta en la cabeza, protegida por un casco, del sospechoso que yacía en el suelo sentado y termina acostado.

3- Sospechosos. Dos tipos, uno siendo tomado por el cuello por el Agente 1 [se ignora si finalmente fue esposado] y el otro, sentado, sin esposar, calculando la indecisión del Agente 2.Estando este sospechoso sentado en el suelo, saca y utiliza un teléfono móvil. Es finalmente reducido a la impotencia por el Agente 3, debido a una fuerte patada en su cabeza [protegida por un casco].

4- Ciudadano. En la escena se encuentra un sujeto que utiliza su móvil para grabar el desempeño de los tres agentes. Pero no sólo graba, les ofende de palabra y con esto interfiere en el desempeño de los municipales. Se niega incluso, a identificarse ante la solicitud temerosa del Agente 2.

Como es de esperar, en redes sociales sobraron comentarios muy hostiles y desproporcionados en razón, posiblemente de la ignorancia, pero no todos, para Parmenio Ortega “Es obvio la capacitación y preparación de esa policía es nula…” (AMPrensa). El señor Ortega no está lejos de un lamentable acierto con su afirmación y digo lamentable, porque todos perdemos cuando el desempeño policial no es correcto debido a una inexistente o bien, deficiente capacitación.

Bien hacen los municipales al localizar, encerrar y confundir a los sospechosos; hasta acá, excelente y aplaudido el desempeño. Luego, en materia de técnicas de arresto y dominación del área, sacan nota cero.

El Agente 1 intenta derribar al sospechoso tomándolo por el cuello, el baila de aquí para allá, sin lograr éxito alguno por aquello que, él mismo inició.

El Agente 2 podría estar incurriendo en un incumplimiento de deberes al no auxiliar a su compañero, ni esposar al sospechoso que permanece sentado en el suelo, sin control de absolutamente nada [ni del sospechoso ni de su entorno].

El Agente 3 hace denotar una entrega sin control, desproporcionada y, absurda de fuerza y violencia sobre el sospechoso que, el Agente 2, complacientemente permite usar sus manos libremente y usar un teléfono.

El Agente 2permite que el “ciudadano” que, en pleno desarrollo de sus funciones policiales, les distraiga, les ofenda, les desobedezca y resista coadyuvando a causar un desastre en materia de control del ambiente.

Un desempeño terrible que, en mancuerna con el del Agente 3, coloca la integridad física de toda persona presente en la escena y cerca de esta, en franco riesgo innecesario.

¿Sabían los agentes municipales lo que hacían…? Por el resultado de su desempeño, parece que desafortunadamente no. Lo que puede estar evidenciando un gran hoyo negro en los programas de capacitación que la Policía Municipal de Cartago puedan tener.

Los agentes [2 y 3] en cuestión, debido a su reprochable desempeño, podrían hacer frente a hechos que configuren Abuso de Autoridad (338 CP), Lesiones (depende el grado), Incumplimiento de deberes (339 CP).

A la Policía no se le trata de “guevón”, “mae”, “gorrero”, “mae más vulgar”. A la Policía no se le intimida, ni siquiera con gestos corporales y voz por cuanto, se obstruye peligrosamente el desempeño exponiéndose el “ciudadano”, a ser responsabilizado por hechos desde DesobedienciaDesacatoe Irrespeto a la Autoridad(396 CP), hasta Resistenciaa la Autoridad (312).

Un buen ciudadano facilita el desempeño policial, NoDificulta la Acción de la Autoridad. Un buen ciudadano no incurre, por su bien, en una Negativa a Identificarse. Un buen ciudadano acata las órdenes de la autoridad, lo contrario es sospechoso.

El verdadero problema es que, aquel que se cree por la autoridad un simple mirón, sea en realidad, otra parte esencial del meollo del incidente; quizás la más importante de todas las partes ¡Cuidado…!

Por otro lado, un policía bien entrenado hace uso de una fuerza proporcionada al tipo de amenaza, hace uso de una Fuerza Controlada. Un policía bien entrenado sabe que, cuando su intención es detener, de inmediato, en el menor tiempo posible, al sospechoso se le debe reducir la impotencia [uso de esposas].

Un policía bien entrenado sabe que, durante una intervención, se debe procurar un control del área, ordenar que personas inocentes [no sospechosos] se alejen de la zona lo antes posible.

Un policía bien entrenado, debido a su buen desempeño, hace respetar su autoridad en cualquier escena, pero no a patadas; estas si bien pueden ser importantes para la supervivencia, no deben ser recurso de primera instancia durante un proceso de aprehensión, que no las requieren.

Una advertencia intrínseca al enemigo de la policía, pero más allá, un respetuoso y explícito llamado de atención a la Policía Municipal de Cartago ya que, si por una ausencia o deficiencia en sus políticas [procedimientos, capacitación, herramientas] sus colaboradores incurren en acciones irracionales y peligrosas para con el ciudadano, es [estaorganización policial] enteramente responsable por los resultados, incluyendo la injusta exposición y estado de indefensión al que pudiera someter a sus colaboradores.

Dedicado, con mucho respeto y admiración al policía honesto, decidido y valiente, al que trata de hacer bien su trabajo con lo que tiene, con lo que le han facilitado para culplir con su delicado deber.


Publicidad

.