• Ministerio de Salud ya aprobó la norma técnica
  • La mujer no está obligada a someterse al procedimiento

Redacción – La norma técnica para el aborto impune, conocido como aborto terapéutico, ya fue aprobado por el Ministerio de Salud. Ahora, desde la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) pueden ponerlo en práctica.

El aborto impune no tiene relación con el aborto libre. El conocido como aborto terapéutico es un procedimiento médico que está vigente desde 1970 según el Código Penal, pero hacía falta un protocolo para que los médicos se guiaran.

Se someterá a la mujer a este procedimiento única y exclusivamente si realmente su vida o su salud corren peligro. Esto será analizado por un equipo de médicos especialistas que buscarán otras vías para salvar a la mujer.

Esta interrupción del embarazo se lleva a cabo cuando se agoten todas las opciones.


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Esta norma técnica no es una ley, ni una reforma. Es únicamente una guía para que los médicos puedan aplicar abortos en caso de ser necesario, cuando estén agotadas todas las opciones.

¿Cómo funcionará?

Empieza desde que la mujer detecta que puede estar pasando por un embarazo de riesgo que compromete su estado de salud o la pone ante el peligro de la muerte, según la coordinadora del Programa de Normalización de Atención a la Mujer de la Caja, Angélica Vargas.

Además, puede iniciar incluso desde un EBAIS o clínica, no necesariamente en un hospital.

«El protocolo inicia prácticamente desde el EBAIS, estandarizando los pasos a seguir para que esta paciente reciba la atención. Si estamos ante un peligro para la vida, que no se pierda tiempo que puede ser vital», explicó Vargas.

Agrega que el protocolo define una valoración sobre el caso específico de cada paciente y definir cuál va a ser el proceso a seguir.

Grupo de análisis

En caso de que presente una solicitud de interrupción del embarazo porque corre peligro la vida o la salud, los profesionales conformarán un grupo para estudiar el caso en particular y determinar si la interrupción terapéutica del embarazo es la única alternativa médica posible para resguardar la vida o la salud de la mujer.

El grupo de profesionales estará compuesto por dos especialistas gineco-obstetras y otro especialista en relación con la enfermedad presentada en la mujer solicitante.

Si fuera necesario, el grupo puede hacer alguna interconsulta con otros especialistas.

Ellos tienen tres días para hacer el diagnóstico y criterio profesional. El período se puede extender en caso de requerirlo.

«El embarazo puede ser interrumpido cuando no existan otros tratamientos que le permita a la paciente continuar su embarazo sin poner en riesgo su vida o la salud», agregó Vargas.

¿Y si la mujer no quiere someterse al procedimiento?

Es una opción, no una obligación. Si la mujer decide continuar con su embarazo, pese al criterio médico, no será obligada a interrumpirlo.

«Se le comunica formalmente a la paciente y es ella quien decide. Por eso hay que darle información clara y precisa. Si está de acuerdo, procederá con la firma de consentimiento informado. (…) Si no está de acuerdo, no firma y continúa su embarazo», resaltó la coordinadora.

¿Y si los profesionales consideran que no aplica el aborto para un caso?

La mujer puede estar de acuerdo o también oponerse al criterio médico de los profesionales, si fuera el caso de que ellos determinan que el aborto terapéutico no es necesario.

Si sucede lo anterior, el caso se somete a una segunda valoración de carácter médico y científica con otros profesionales.

Capacitación

La médico explicó que la Caja empezará, el próximo año, con una serie de capacitaciones en los centros de salud para que el personal tenga claridad sobre este procedimiento.