Tía Zelmira

Tía Zelmira

Cumpleañeros

El periodista Pablo Campos, el modelo Gary Bravo, el futbolista Andrés Nuñez y el abogado Román Fallas cumplen años este 27 de julio, día de San Pantaleón; para ellos mi felicitación.

También celebran su natalicio esta semana Iván Meza (cumple el 28 de julio), Alfredo “El Chatillo” Piedra (28), Bernardo Calvo (28), Angie Valverde (29), Oscar Rojas Cambronero (29), Carolina Calvo (30), Sergio Arce (30), Gustavo Rojas (31 de julio), Arianna Carranza (e 1º de agosto), Verónica Chavarría (1º), Doris Kohn (1º), Tannya Amador (1º), Wendy Myrie (2) y Joy Viktor (2). Felicidades a todos estos sobrinos cumpleañeros.


Querida Doris

El 1º de agosto cumple años doña Doris, la chef más conocida y más respetada de la televisión. Doris Khon es muy querida, pero no es por casualidad, ella se da a querer por sus frutos. Doris es alegre, ocurrente y, especialmente, una señora en todo el sentido de la palabra.

Esta chef que nos ha representado internacionalmente. Es una buena madre y probablemente la mejor abuela del mundo. Es espontánea y cariñosa. Es de verbo fácil y florido y le habla hasta un muerto porque Doris no le arruga la cara a la vida y baila con lo que el destino le ponga por delante.

Ahí donde la ven, el año antepasado nos dejó patidifusos cuando participó en Dancing Whit The Stars, se tiró a pista y se sudó la chaqueta al lado de personas mucho más jóvenes.

En aquella oportunidad se convirtió en un ejemplo de superación para todos; ella encantó en la pista, convenció y conquistó a los televidentes que se convirtieron en sus leales seguidores. Sí. Se ganó el corazón de todos. Nació en el cuarto número 2 de la Clínica Bíblica, en 1951, para iniciar un recorrido que la llevaría por la cocina, los libros, la televisión, la enseñanza, las ventas y la sicología para finalmente convencerse que el alimento “debería ser el derecho humano más importante”.

Doris es la segunda de tres hermanas, hija de madre polaca y padre austríaco. Creció en barrio La Pitahaya, en San José, donde disfrutó de muchos sabores del mundo porque, junto a su papá, siempre se deleitó con las exquisiteces que se vendían en el Parque Nacional, cuando todas las embajadas del país hacían la famosa Feria de las flores.

Sin embargo, esta chef de profesión, primero se graduó de psicóloga en la Universidad de Costa Rica (UCR) y abrió junto a otras amigas colegas la primera clínica del país. Es madre de dos hijos y abuela de seis nietos; hace unos años perdió a su esposo, Israel Goldgewicht, a quien amó profundamente desde los 11 años de edad, cuando lo vio por primera vez.

Para ella “enseñar a cocinar es una forma de enseñar a vivir”. Mi querida Doris es caminante, fotógrafa, buceadora, le encanta viajar, leer, ver películas en casa y bailar.

De Doris podríamos hablar mucho pero mucho más porque ha sido una mujer muy trabajadora que se ha entregado a la vida y se ha dado a los demás, por ahora le decimos: Feliz cumpleaños.

Quiero que sea feliz, muy feliz. Disfrute mucho de todo lo que hace y lo que está por hacer; uno se lleva lo comido y lo bailado, y en esas anda mi querida Doris.

Doris Khon y Édgar Murillo.

Emilia: esforzada y amable

Un saludo especial para mi madre Emilia Rivas Canales, quien cumplió años el miércoles 24 de julio. El nombre Emilia proviene del latín “aemilius” y quiere decir “la que se esfuerza trabajando”; el segundo tiene origen griego y quiere decir “amable”.

La Emilia mía, nació en Sardinal, Carrillo Guanacaste, en 1932. De niña vivió y estudió en San José, en la escuela Marcelino García Flamenco y de joven se fue en busca del sueño bananero… a Quepos.

Allá se desempeñó como telefonista en las oficinas de la United Fruit Company (primero en Damas y luego en Bartolo) hasta que se le atravesó el oficinista Rogelio Benavides Ramírez quien la conquistó… seguro a pura hablada, por teléfono.

Luego nacimos siete y aquella familia de nueve vivió en Quepos, con limitaciones, pero feliz. Uno de los recuerdos más edificadores que tengo de aquellos días era cuando ella y yo salíamos a recorrer el pueblo y las fincas bananeras vendiendo tarjetas de Navidad, que luego mandábamos a imprimir a Puntarenas y a San José.

Gracias a ella —que me obligó a dejar el pueblo— terminé mis estudios de Periodismo en la Universidad de Costa Rica. Aprovecho estas líneas para reiterarle mi amor eterno así como mi agradecimiento infinito por haberme parido, por empujarme siempre a salir adelante.

Gracias por ser tan buena y aunque no la llamo todos los días, la tengo muy presente cada segundo de mi vida. Espero que la pase bien en unión de los nuestros y que Dios la bendiga abundantemente por todo lo que me ha dado. Gracias por formarme y por forjar mi destino.

Estaré eternamente agradecido por todo lo que me dio y me sentiré siempre orgulloso por la extraordinaria mujer que ha sido.

Emilia Rivas Canales. Foto: Eloy Vargas León.


Karina Ramos en grande

La ex Miss Costa Rica sigue adelante con sus planes de internacionalizarse. El pasado 17 de julio informó acerca de la firma con una de las agencias más conocidas de Miami. Ella escribió: Hoy di uno de los pasos más importantes de mi carrera como modelo, un paso que me abre millones de puertas para llevar el nombre de mi país lo más alto que pueda!

Hoy firmé con una de las mejores agencias en Miami y se que es solo el inicio. Pronto les cuento más. Me explota el corazón de felicidad. A propósito, Ramos reflexionó recientemente sobre el éxito: “Mi pregunta final de Miss Costa Rica me marcó y aún recuerdo perfectamente el momento.

¿Para usted qué es el éxito? Y sin pensarlo mucho dije algo así: ‘Para mí el éxito y la felicidad van muy de la mano, porque tenemos que ser felices pasando los obstáculos que se presenten, y luchar justamente por lo que soñamos’.

En ese momento solo salieron las palabras y hasta hoy siento que entiendo y he logrado vivirlo en cada paso. El éxito no está en el dinero, ni en viajes, ni en cosas materiales ni mucho menos en tener “muchos amigos” o una pareja. Podrías tener todos los anteriores y no ser feliz.

El éxito está en vivir en abundancia con poco… que un simple abrazo te haga feliz, que las sonrisas sean sinceras y que no tengamos tiempo para “mal ridearnos” con cosas (o gente) poco importantes.

Karina Ramos.


A San Andrés en piña

El 22 de julio, en la revista Dominical de La Nación, la periodista Yuri Lorena Jiménez, nos llevó en un viaje nostálgico a la isla colombiana de San Andrés.

Se trata de un delicioso relato que vale la pena degustarlo. Son cuatro páginas —las centrales— con unas excelentes fotografías y un texto de esos que realmente nos atrapan y, en este caso, nos traslada a una tierra que quisiéramos volver a descubrir.

La periodista estuvo durante tres días de vacaciones en tierra sanandresana y aquella experiencia le sirvió para escribir esta agradable nota. Dice Yuri: “San Andrés, el ‘paseo a pagos’ de los ticos en los 80’s.

Viajar a la isla colombiana en pleno 2018 es un maravilloso dejavú: el pequeño paraíso, destino turístico de moda en el país en décadas pasadas, parece estar detenido en el tiempo, anclado en el lema que les ofrece a turistas de todo el mundo. ‘Aquí nadie corre’.

Increíble que, apenas a 45 minutos, haya un microcosmos tan diferente al nuestro”. Viajes Colón hizo varios viajes el último mes en un vuelo chárter de Avianca y volverá con una promoción en diciembre y enero próximos, cuando ponga en funcionamiento dos vuelos chárter por semana.

Una cosa más: pueden comprar el paquete y pagarlo en cómodas cuotas semanales… como en aquellos tiempos. Nota al margen: en los comentarios del reportaje en Nacion.com, un señor preguntó que si hay agua potable pero, a Yuri se le olvidó verificar ese dato, porque ella prefiere tomar michelada, así es que regresó sin saberlo.

Ya lo averiguará en el próximo viaje. Por cierto, ¿con qué se habrá tomado las pastillas?


Chiquito pero ratón

Dejamos un gato de papel (trampa) para cazar un ratón. Esta madrugada Lilliana lo descubrió atrapado sin salida. De inmediato lo coloqué en una bolsa plástica todavía con vida, dando pataletas de atrapado, pero bien pegado a la goma de la trampa.

Cerré la bolsa con un nudo, la puse cerca de un basurero y me olvidé del asunto. A media mañana, Lilliana vio la bolsa detrás del escritorio de ella, a unos 15 metros de donde la dejé. ¡Imposible! Pero, como no creo —ni dejo de creer— en asuntos paranormales, busqué alguna explicación.

¿El bicho se desplazó con todo y bolsa gracias a sus moribundos movimientos? ¿Su angustiada mamá ratona escuchó los chillidos y a como pudo lo arrastró hasta un lugar más sombreado? No.

El roedor había hecho un hueco en la bolsa y la mayoría de sus pelos estaban pegados a la goma.

Ok. Abrió un hueco, salió y huyó. ¿Y la bolsa en otro sitio? ¿Acaso sacó parte de su cuerpo, se arrastró cargando trampa y bolsa y cuando estuvo en un lugar más seguro se despegó y jaló? ¿Acaso alguien lo ayudó a escapar jalándolo con todo y bolsa? SCI Sabana Sur tiene un nuevo caso para resolver.

PD: No me vengan con senasas, los orines de los roedores transmiten leptospirosis. El Ratón Vaquero, Pérez, Mimoso, Speedy González, Mighty Mouse, Jerry (el perseguido por Tom), Pinky, Cerebro, Mickey, Minnie, Remy (de Ratatouille), Stuart Little, Topoyiyo, Fievel, Pikachú, Tometeo y demás roedores de fantasía me caen simpáticos pero, estos verdaderos, me sacan de mis fueros.

Eso es todo, los quiere Tiazelmira, la que todo lo mira.

 

 

 

 


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